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En el marco del Día del Profesor, el periodista y docente Fernando Viano reflexionó en Radio La Ciudad 94.7 sobre los desafíos que atraviesa actualmente la educación y propuso mirar nuevamente el legado de tres grandes referentes riojanos: Joaquín Víctor González, Rosario Vera Peñaloza y Arturo Marasso.
Durante su columna, Viano planteó una pregunta como punto de partida: ¿qué harían hoy estas grandes personalidades frente a los desafíos educativos de la actualidad? La propuesta buscó ir más allá de la efeméride y recuperar algunas de las ideas que marcaron sus trayectorias para pensar el presente.
Al referirse a Joaquín Víctor González, Viano destacó su trayectoria como escritor, funcionario, gobernador, legislador, ministro y académico, pero puso el foco especialmente en su concepción de la educación.
En ese sentido, sostuvo que detrás de sus diferentes responsabilidades existía una idea de educación que no podía depender únicamente de esfuerzos individuales, sino que requería instituciones sólidas, políticas públicas, recursos y una mirada de largo plazo.
El columnista vinculó esa perspectiva con algunos de los desafíos actuales y con los resultados educativos que periódicamente generan preocupación, para señalar que los problemas no pueden analizarse únicamente a partir de los resultados finales, sino también de las condiciones en las que se desarrolla el proceso educativo.
También planteó qué preguntas podría hacerse hoy González frente al avance tecnológico: quiénes tienen acceso a las nuevas tecnologías, quiénes comprenden cómo funcionan y quiénes producen y controlan la información que circula.
Viano también recuperó la figura de Rosario Vera Peñaloza, a quien definió como una referente extraordinaria de la educación y una personalidad profundamente innovadora.
En este caso, destacó una concepción del aprendizaje que no se limita a escuchar y repetir, sino que incorpora el juego, la observación, el contacto con los objetos y la relación entre los conocimientos y el territorio en el que viven los estudiantes.
A partir de allí, reflexionó sobre el impacto de las pantallas y la tecnología en las nuevas generaciones. Consideró que Vera Peñaloza probablemente no rechazaría las herramientas tecnológicas, precisamente por su carácter innovador, pero sí buscaría evitar que estas reemplazaran completamente la experiencia directa.
Como ejemplo, señaló que conocer un árbol no debería reducirse a buscar su nombre en internet, sino que también implica observarlo, tocarlo y reconocer sus características.
El tercer referente abordado fue Arturo Marasso, otro de los grandes nombres vinculados con la educación y la cultura riojana.
Viano recordó, entre otros aspectos de su trayectoria, que Marasso fue profesor de Julio Cortázar, y destacó la importancia de recuperar el legado de figuras que contribuyeron a construir una tradición educativa y cultural con trascendencia más allá de la provincia.
En este punto, planteó la necesidad de volver a mirar las raíces y fortalecer el vínculo entre educación, territorio y cultura propia.
Otro de los ejes centrales de la columna fue la relación entre educación y tecnología.
Viano señaló que en distintos países comenzó a desarrollarse un debate sobre el uso de los celulares dentro de las aulas y sobre la necesidad de recuperar prácticas como la lectura, la conversación y el reconocimiento de las vocaciones individuales de los estudiantes.
La discusión, sostuvo, no debería plantearse como una oposición entre tecnología y educación tradicional. Por el contrario, consideró que la educación no puede vivir de espaldas a su tiempo, pero tampoco debería someterse de manera automática a cada nueva herramienta o tendencia tecnológica.
En ese marco, destacó la importancia de desarrollar la capacidad de pensar, preguntar, interpretar y construir argumentos propios.
Hacia el final de su columna, Viano sintetizó su planteo con una reflexión sobre el rol de docentes y profesores.
“Educar no consiste en entregar las respuestas ya terminadas, sino que como profesores, como docentes, como maestros tenemos que ayudar a construir las preguntas con las que cada persona podrá abrirse su camino en el mundo”.
La propuesta de la columna fue, de este modo, recuperar el pensamiento y las experiencias de referentes históricos de la educación riojana para interrogar el presente: cómo construir instituciones educativas sólidas, garantizar un acceso igualitario al conocimiento, aprovechar las nuevas tecnologías sin depender de ellas y preservar la experiencia, la curiosidad y la capacidad de pensar.
Para Viano, volver a leer e interpretar a estas figuras puede aportar nuevas herramientas para formular preguntas que permitan comprender mejor los desafíos educativos de la actualidad.