El Ministerio de Salud Pública de La Rioja continúa brindando una capacitación gratuita y abierta a toda la comunidad sobre manipulación segura de alimentos, destinada a trabajadores, emprendedores, comerciantes y personas que desarrollen actividades vinculadas con la elaboración y manipulación de alimentos.

En diálogo con Radio La Ciudad, el director de Seguridad Alimentaria del Ministerio de Salud Pública, Esteban Giovanini, explicó que la capacitación se desarrolla desde hace aproximadamente tres años y que, desde hace dos, se decidió ofrecerla de manera gratuita como parte de una política ministerial.

El curso es de carácter obligatorio para quienes trabajan en la manipulación de alimentos y constituye un requisito para obtener el Carnet de Manipulador de Alimentos, de validez nacional. Giovanini explicó que el documento tiene actualmente una vigencia de tres años, aunque ese plazo se encuentra sujeto a modificaciones a partir de cambios en la legislación.

“Es una capacitación obligatoria que se le exige a toda persona que se desempeña en el ámbito de la manipulación de alimentos”, explicó el funcionario.

Una capacitación con alta demanda

La propuesta se desarrolla mensualmente y registra una importante demanda. Según Giovanini, en reiteradas oportunidades la cantidad de personas inscriptas supera la capacidad disponible en las instalaciones del Ministerio.

En la última edición, realizada los días 17 y 18 de septiembre, nuevamente se completó el cupo. Entre los participantes hubo cocineras del Hospital de Famatina, que viajaron cerca de 300 kilómetros para asistir, además de personal gastronómico del Regimiento y emprendedores vinculados a la economía popular.

El funcionario destacó que la intención es continuar acercando la capacitación tanto a la capital como a distintos puntos del interior provincial.

Qué contenidos aborda el curso

La formación se desarrolla durante dos jornadas debido a la amplitud de los contenidos.

Entre los temas abordados se encuentran los peligros microbiológicos, físicos y químicos, las vías de contaminación, los métodos adecuados de limpieza y desinfección y el uso correcto de productos destinados a esas tareas.

También se trabaja sobre la conservación y almacenamiento de alimentos, la prevención de contaminaciones cruzadas, las condiciones adecuadas para realizar compras y la identificación de materias primas seguras.

Otro de los ejes está relacionado con la legislación vigente y la importancia de adquirir alimentos registrados y autorizados. En este marco, se abordan los riesgos vinculados con productos adulterados o que no cuentan con los controles correspondientes.

Giovanini mencionó como ejemplo los riesgos asociados a productos cárnicos que no cuentan con el aval sanitario correspondiente y explicó que durante el curso también se trabajan enfermedades y contaminantes como la triquinosis y las micotoxinas.

El funcionario destacó además que los conocimientos adquiridos no se limitan al ámbito laboral, sino que pueden aplicarse cotidianamente en los hogares, desde la compra de alimentos hasta su manipulación y conservación.

La próxima capacitación será en octubre

La próxima edición está prevista para octubre, aunque todavía no se confirmó la fecha exacta.

Giovanini explicó que, aproximadamente diez días antes de cada capacitación, el Ministerio publica en sus redes sociales el flyer con la fecha, los requisitos y los mecanismos para realizar la inscripción.

La información incluye un número de WhatsApp habilitado permanentemente y una dirección de correo electrónico para realizar consultas.

Desde el Ministerio también analizan llevar estas capacitaciones al interior provincial, con el objetivo de ampliar el acceso a la formación y facilitar la obtención del Carnet de Manipulador de Alimentos.

La capacitación también promovió una acción solidaria

Durante la última edición, el Ministerio incorporó además una iniciativa solidaria vinculada con la inscripción.

De manera voluntaria, se invitó a los participantes a colaborar con alimentos o elementos de limpieza destinados a una comunidad salesiana de la capital que trabaja con niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.

Giovanini destacó que la respuesta de los participantes fue positiva y que los productos recolectados serían entregados a la institución.

De esta manera, la propuesta de capacitación sumó una dimensión solidaria y permitió que una herramienta destinada a fortalecer la seguridad alimentaria también contribuyera con una organización que desarrolla tareas de acompañamiento y contención social.

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