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El meteorólogo responsable de la estación local del Servicio Meteorológico Nacional, Sergio Morán, dialogó con Radio La Ciudad y analizó el marcado descenso de temperaturas registrado durante el último fin de semana. Además, anticipó un período primavera-verano con temperaturas elevadas, precipitaciones inferiores a lo normal y un alto riesgo de incendios forestales.
El ingreso de un frente frío provocó un marcado descenso de las temperaturas durante el último fin de semana, luego de varios días con condiciones más cercanas a la primavera. En diálogo con Radio La Ciudad, el meteorólogo responsable de la estación local del Servicio Meteorológico Nacional, Sergio Morán, explicó que el cambio estuvo asociado al ingreso de aire frío luego del viento sonda registrado previamente en la región.
Morán señaló que las temperaturas comenzarán a recuperarse durante los próximos días, con registros que podrían alcanzar valores cercanos a los 25 grados. Sin embargo, anticipó que hacia el próximo fin de semana volverá a producirse un descenso térmico, con mínimas estimadas en torno a los 10 grados y máximas de alrededor de 13 grados, según los pronósticos disponibles hasta el momento.
El especialista consideró que este tipo de irrupciones de aire frío comenzarán a ser cada vez menos frecuentes a medida que avance la primavera. En ese sentido, indicó que durante la semana se espera una recuperación de las temperaturas, dando paso progresivamente a condiciones más cálidas.
Durante la entrevista con Radio La Ciudad, uno de los principales temas abordados fue el comportamiento esperado para los próximos meses. Morán explicó que el fenómeno de El Niño ya se encuentra presente y que, para la región, las perspectivas indican un período con precipitaciones inferiores a lo normal durante septiembre, octubre y noviembre.
El meteorólogo anticipó además que durante noviembre y diciembre podrían registrarse temperaturas muy elevadas, con valores superiores a los habituales e incluso jornadas que podrían superar los 40 grados.
En cuanto a las lluvias, aclaró que no necesariamente estarán ausentes, pero que los eventos podrían presentarse de manera aislada y con una característica particular: serían menos frecuentes, aunque potencialmente intensos.
"Van a ser pocas, pero abundantes", explicó Morán al referirse a las precipitaciones que podrían registrarse durante el verano. También advirtió sobre la posibilidad de tormentas acompañadas ocasionalmente por caída de granizo de considerable magnitud.
Ante este escenario, el especialista puso el foco en la necesidad de cuidar el recurso hídrico. La menor cantidad de precipitaciones prevista para la provincia podría generar dificultades durante los meses de mayor demanda de agua.
Morán recomendó comenzar a tomar medidas de manera anticipada y evitar el derroche del recurso, especialmente teniendo en cuenta las características climáticas de la provincia.
En ese sentido, remarcó la importancia de que se produzcan precipitaciones en la zona de los cerros, debido a que esas lluvias contribuyen al abastecimiento de los sistemas hídricos de la provincia.
Otro de los aspectos que genera preocupación de cara a la primavera y el verano es el riesgo de incendios forestales. Morán señaló que durante los próximos meses podrían registrarse numerosos episodios de viento fuerte y viento sonda, condiciones que, combinadas con la sequedad ambiental, incrementan el peligro de propagación del fuego.
El meteorólogo pidió extremar las precauciones con las quemas y recordó la importancia de mantenerse atentos a las alertas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional.
Respecto de las alertas meteorológicas, explicó que el nivel amarillo implica la necesidad de mantenerse informado y adoptar medidas preventivas ante fenómenos que pueden presentar intensidad considerable, como ocurre con determinados episodios de viento.
A pesar de las perspectivas previstas para los próximos meses, Morán aclaró que la atmósfera puede presentar modificaciones y que los pronósticos deben ser monitoreados de manera permanente.
"Siempre la atmósfera nos da sorpresas", señaló el especialista, quien consideró que, en principio, no se espera una temporada particularmente complicada, aunque sí será necesario permanecer prevenidos frente a los cambios de las condiciones meteorológicas.
Finalmente, Morán se refirió a la situación interna del Servicio Meteorológico Nacional y explicó que la institución atraviesa un proceso de reestructuración luego de las cesantías registradas meses atrás.
En ese contexto, destacó el trabajo que continúa realizando la estación local, que mantiene su funcionamiento durante las 24 horas y permite contar con información meteorológica permanente para la provincia.
El especialista insistió en la importancia de consultar las alertas oficiales y adoptar medidas preventivas, especialmente frente al riesgo de incendios, los fuertes vientos y la posible escasez de precipitaciones durante los próximos meses.