Un relevamiento de Zentrix Consultora reveló que el 56,2% de los argentinos se endeudó en los últimos seis meses y que el 81,8% siente que su salario pierde frente a la inflación. La deuda se convirtió en una herramienta para pagar alimentos, salud y servicios, mientras la capacidad de ahorro queda cada vez más lejos para los sectores de menores ingresos.

Llegar a fin de mes se convirtió en un desafío para la mayoría de los hogares argentinos. Dos de cada tres personas agotan sus ingresos antes del día 20, mientras que más de la mitad de la población recurrió al endeudamiento durante los últimos seis meses para afrontar sus gastos. Los datos reflejan las dificultades que atraviesan las familias para sostener su economía cotidiana en un contexto de pérdida del poder adquisitivo.

El diagnóstico surge del Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora, que registró que el 56,2% de los encuestados tomó deuda en el último semestre. Además, el 81,8% considera que sus ingresos no le ganan a la inflación, una percepción que se mantiene por encima del 81% desde marzo.

El informe también muestra que apenas el 34% de los consultados logra cubrir todos sus gastos durante el mes y que solo el 9,8% cuenta con capacidad de ahorro. La situación es todavía más crítica entre los sectores de menores ingresos, donde el margen para afrontar imprevistos prácticamente desaparece.

Endeudarse para comer y pagar los servicios
Uno de los datos más preocupantes del relevamiento es el destino del dinero prestado. Entre quienes se endeudaron, el 55,1% utilizó el crédito para cubrir gastos básicos de alimentación y salud, mientras que el 21,3% lo destinó al pago de tarifas y servicios públicos.

En cambio, apenas el 11,8% recurrió al financiamiento para comprar bienes durables.

Las cifras muestran un cambio en la función del crédito dentro de la economía familiar: en lugar de utilizarse principalmente para adquirir bienes o realizar compras planificadas, se convierte en una herramienta para cubrir necesidades esenciales.

El problema es que los ingresos del mes siguiente deben utilizarse para afrontar gastos corrientes y, al mismo tiempo, cancelar las obligaciones contraídas anteriormente. Esa dinámica puede profundizar el endeudamiento y aumentar el riesgo de morosidad.

Desde Zentrix advirtieron sobre este mecanismo de retroalimentación: cuando la deuda se utiliza como un puente para llegar al próximo ingreso, las dificultades dejan de ser un episodio aislado y pueden transformarse en un problema estructural para los hogares.

 

La clase baja, la más golpeada por la falta de ingresos
La desigualdad aparece con claridad al comparar los resultados por nivel socioeconómico. En la clase baja, el 59,6% agota sus recursos antes del día 15 y el 83,3% se queda sin dinero antes del día 20. Además, el 68,1% tomó deuda durante los últimos seis meses y, dentro de ese grupo, el 65,5% utilizó el dinero para cubrir necesidades básicas.

La capacidad de ahorro de este segmento alcanza apenas el 0,9%, un indicador que evidencia la escasa posibilidad de afrontar gastos inesperados sin recurrir a préstamos.

En la clase media, el 51,4% agota sus ingresos antes de terminar el mes y el 47,1% se endeudó durante el último semestre. También se destaca el peso de los servicios públicos: el 29% de quienes tomaron deuda en este sector la destinó al pago de tarifas y facturas.

La situación contrasta con la de la clase alta, donde el 61,9% de los encuestados logra ahorrar y el 20% se queda sin fondos antes de finalizar el mes. En este grupo, el 36,5% recurrió al crédito, pero el 63,4% de quienes se endeudaron lo orientó a la compra de bienes durables.

Los datos reflejan que la posibilidad de ahorrar, acceder al crédito y sostener los gastos mensuales varía considerablemente según los ingresos disponibles.

Los jóvenes también enfrentan dificultades para llegar a fin de mes
Los menores de 40 años constituyen otro de los grupos más afectados por el deterioro de la economía cotidiana. Según el informe, el 72% de las personas de ese segmento agota sus ingresos antes del día 20.

Además, el 60,9% se endeudó durante los últimos seis meses y apenas el 3% consigue ahorrar. A esto se suma que el 69,1% evalúa negativamente la situación económica del país.

El panorama expone las dificultades que enfrenta una parte de la población joven para construir estabilidad financiera, afrontar los gastos corrientes y proyectar objetivos a mediano plazo.

El salario pierde frente a la inflación y crece el reclamo de intervención estatal
La percepción de que los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos se mantiene como uno de los principales indicadores de malestar económico. El 81,8% de los encuestados sostiene que su salario pierde frente a la inflación, mientras que en julio esa proporción había llegado al 87,4%.

Ante el aumento del endeudamiento y la morosidad, el 67% considera que el Estado debe intervenir. Dentro de ese grupo, el 36,1% entiende que se trata de un problema social general que requiere atención pública, mientras que el 30,9% sostiene que debería existir intervención estatal incluso cuando la deuda se origina en una relación entre privados.

En cuanto a las medidas posibles, el 61,3% se inclina por regular el otorgamiento y las condiciones de los créditos. Por otra parte, el 23,6% propone refinanciar las deudas a través del Banco Central y el 7,5% apoya la condonación por ley.

El relevamiento de Zentrix expone así una economía doméstica cada vez más condicionada por la falta de ingresos suficientes, la pérdida del poder adquisitivo y la necesidad de recurrir al crédito para cubrir gastos esenciales.

 

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