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La despedida de Lionel Messi de la Selección argentina fue el eje de la columna del periodista Fernando Viano en Radio La Ciudad 94.7, donde reflexionó sobre el impacto que tuvo el futbolista durante más de dos décadas y sobre aquello que su figura representa más allá de los resultados deportivos.
Durante su participación en Mañanas de Radio, Viano planteó que el fenómeno Messi excede ampliamente al fútbol y que su recorrido con la camiseta argentina estuvo atravesado por cuestiones vinculadas con la identidad, la memoria y la posibilidad de encontrar puntos de encuentro en una sociedad marcada por diferencias políticas, ideológicas y sociales.
“Messi, al retirarse de la Selección, de alguna forma también se está llevando alguna parte nuestra”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que la Selección argentina funcionó durante años como un espacio común alrededor de una figura que permitió dejar de lado, al menos por algunos momentos, distintas divisiones.
“Una sociedad que siempre está muy atravesada por discusiones políticas, ideológicas, sociales y demás. Muchas veces Messi funcionó a través de la Selección como un espacio común, un espacio de encuentro”, analizó.
Para Viano, la trayectoria de Messi también modificó la manera en que los argentinos construyeron una idea de identidad nacional, especialmente al compararla con la figura de Diego Maradona y la épica asociada al Mundial de 1986.
“Quienes tuvimos la posibilidad de verlo a Maradona y aquella conquista del Mundial 86, con toda la épica que eso siempre giró en torno, nos quedamos con una idea del ser argentino también muy particular”, señaló.
Según su análisis, Messi ayudó posteriormente a construir una concepción diferente de esa identidad.
“Messi vino a modificar esa concepción del ser. Nos ayudó a construir quizás una idea nueva de lo argentino”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que durante muchos años el jugador fue cuestionado por no responder al modelo de futbolista que muchos asociaban con Maradona, pero que con el paso del tiempo terminó consolidándose como un referente de la Selección.
“Terminamos comprendiendo que ser argentino también podía ser parecerse a Messi”, expresó.
Otro de los puntos abordados durante la columna fue la relación entre la trayectoria de Messi y el paso del tiempo. Para Viano, los grandes ídolos terminan funcionando también como referencias de distintas etapas de la vida.
“Los grandes ídolos terminan siendo eso, una forma de medir el tiempo”, sostuvo.
El periodista planteó que mientras Messi desarrollaba su carrera en la Selección, varias generaciones de argentinos también atravesaban sus propias experiencias personales.
“Mientras Messi jugaba, nosotros también estábamos viviendo”, reflexionó.
Por eso consideró que su ausencia en la Selección no será solamente una cuestión vinculada con los resultados deportivos.
“Se lleva una parte también propia de nuestra memoria, de lo que vivimos emocionalmente”, afirmó.
Viano también recordó las críticas que Messi recibió durante buena parte de su recorrido con la camiseta argentina y cómo esa percepción fue cambiando con el tiempo.
El periodista destacó que el futbolista terminó ocupando un lugar de liderazgo dentro del seleccionado y que su evolución puede ser interpretada también como una enseñanza sobre la paciencia y la perseverancia.
“Hay un tiempo en que tenemos que practicar la virtud de la paciencia y de la esperanza, sin dejar de tener presente a dónde queremos llegar”, señaló.
Para Viano, esa transformación también permite pensar cómo funcionan las sociedades y cómo se construyen los liderazgos a lo largo del tiempo.
Durante la charla, también apareció una de las imágenes más fuertes vinculadas con los festejos de la Selección: millones de personas compartiendo un mismo sentimiento más allá de sus diferencias.
“Por un momento fuimos nada más que argentinos, sin divisiones políticas, sin divisiones de clubes, sin divisiones de religión, de posiciones económicas. Nos abrazamos en un sentimiento”, expresó.
A partir de esa experiencia, Viano planteó un deseo que excede al fútbol: recuperar espacios capaces de generar coincidencias en una sociedad atravesada por múltiples divisiones.
“Me quiero quedar con eso, pero ojalá que algún día podamos ser solamente argentinos sin banderías, sin partidos, sin religión, sin nada”, manifestó.
Finalmente, Viano destacó las palabras de Messi al finalizar uno de sus últimos partidos con la Selección y puso el foco en su pedido de acompañar a quienes continuarán el camino.
“Esto de bancar a los que vienen, de sostener, de acompañar, de no criticar, de no ponernos en jueces”, enumeró.
El periodista consideró que ese mensaje puede trasladarse más allá del ámbito deportivo y alcanzar a otros espacios de la sociedad.
“Debería derramarse muy especialmente sobre nuestros dirigentes”, sostuvo, al plantear la necesidad de ejercitar la empatía y hacer un mejor uso de la palabra.
Con esa mirada, Viano cerró su análisis sobre una figura que, según su interpretación, deja una huella que excede los goles, los títulos y los récords.
“Cuando le contemos a nuestros nietos que no lo hayan visto jugar, si le estaremos respondiendo exclusivamente sobre lo que fue Messi o también le vamos a poder responder sobre lo que fuimos, el nosotros que fuimos en algún momento”, reflexionó.
La columna dejó así una pregunta abierta sobre el legado de Messi: no solamente qué hizo dentro de una cancha, sino qué significó para una generación de argentinos que creció, sufrió, festejó y construyó parte de su memoria colectiva acompañando su recorrido con la Selección.