El médico epidemiólogo Axel Tomas, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Córdoba y de la Universidad Nacional de La Rioja, analizó la situación actual del hantavirus y llevó tranquilidad respecto a la posibilidad de una nueva pandemia, aunque advirtió sobre la necesidad de mantener medidas estrictas de vigilancia epidemiológica.

En diálogo con Radio La Ciudad, el especialista explicó que el hantavirus es un grupo de virus presente en distintas partes del mundo, aunque en Argentina existe una variante particular denominada “Andes”, endémica de las provincias de Chubut y Neuquén, que demostró capacidad de transmisión entre personas.

El antecedente de Epuyén

Tomas recordó el brote ocurrido en 2018 en la localidad chubutense de Epuyén, considerado un caso paradigmático a nivel internacional.

“Allí un trabajador rural se contagió y luego asistió a una reunión social. A partir de ese episodio se registraron 34 contagios y 11 fallecimientos”, detalló.

El epidemiólogo señaló que ese episodio permitió confirmar científicamente el contagio interhumano de la variante Andes, algo que hasta entonces solo contaba con antecedentes aislados.

A pesar de la gravedad del brote, destacó que las autoridades sanitarias lograron contener la propagación mediante aislamiento de casos positivos y seguimiento de contactos estrechos.

Cómo se transmite el hantavirus

El especialista explicó que el mecanismo habitual de contagio ocurre por contacto con secreciones de roedores silvestres.

“Las heces y orinas de los roedores se secan, se aerosolizan y quedan suspendidas en el aire. Ahí es cuando las personas pueden inhalar el virus”, indicó.

Sin embargo, aclaró que la variante Andes presenta una diferencia sustancial: puede transmitirse entre humanos por vía aérea, aunque con una capacidad de propagación mucho menor que enfermedades como el COVID-19.

“No creemos que esto vaya a generar un episodio masivo ni una pandemia. Sí pueden aparecer brotes focalizados, pero si se aplican correctamente las medidas sanitarias, la situación puede controlarse”, afirmó.

Una enfermedad con alta mortalidad

Tomas advirtió que el hantavirus tiene una elevada tasa de letalidad.

“Puede alcanzar entre un 30 y un 50 por ciento de mortalidad porque provoca una neumonía grave e insuficiencia respiratoria”, explicó.

Actualmente, señaló que Argentina registra un incremento de casos anuales, pasando de alrededor de 40 a casi 100 casos por año, lo que obliga a fortalecer la vigilancia epidemiológica y las campañas preventivas.

Recomendaciones para prevenir contagios

El médico insistió en la importancia del control de roedores, especialmente de cara a la llegada del invierno.

Entre las principales recomendaciones mencionó:

  • Evitar acumulación de leña cerca de las viviendas.
  • Mantener limpios galpones y espacios rurales.
  • Ventilar ambientes cerrados antes de ingresar.
  • Evitar el contacto con excrementos de roedores.
  • Controlar la presencia de ratones en viviendas y fincas.

Además, pidió no generar alarma social.

“No hay que entrar en pánico. Argentina tiene experiencia y capacidad para contener brotes mediante protocolos sanitarios y vigilancia epidemiológica”, sostuvo.

Defensa de las universidades públicas

Durante la entrevista, Tomas también se refirió a la situación presupuestaria de las universidades nacionales y organismos científicos.

“El sistema universitario, los investigadores y organismos como el Instituto Malbrán están sufriendo recortes importantes. Tenemos que defender la universidad pública y el sistema científico argentino”, expresó.

Finalmente, el profesional destacó el nivel académico de las universidades nacionales y remarcó la necesidad de sostener la inversión en educación, investigación y salud pública.

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