La presidenta del Colegio de Farmacéuticos, Silvia Brizuela, denunció una grave crisis institucional y política dentro de la entidad, tras la realización de una asamblea extraordinaria que, según afirmó, fue llevada adelante de manera irregular y en contra de su suspensión formal.

Según explicó, el conflicto se profundizó a partir del 16 de abril, cuando se convocó a una asamblea ordinaria —en un año electoral— sin cumplir con los procedimientos establecidos. “Advertí que era ilegal porque no contaba con la aprobación del Consejo Directivo ni con un orden del día válido”, sostuvo.

A pesar de ello, un sector avanzó con la convocatoria y posteriormente realizó una reunión “autoconvocada”, en la que se habrían tomado decisiones clave, entre ellas un intento de desplazarla de la presidencia. Brizuela aseguró que no recibió ninguna notificación formal sobre su remoción, aunque indicó que ya hubo manifestaciones públicas en ese sentido.

La titular del colegio también apuntó contra el accionar del vocal Jorge Bordón, a quien acusó de ejercer maltrato, hostigamiento y persecución desde hace más de un año. “Esto no es personal, es institucional. El hostigamiento se da en el marco de mi función como presidenta”, remarcó.

Además, cuestionó la intervención de actores externos y la “politización” del conflicto, al tiempo que pidió la actuación urgente de la autoridad de aplicación para ordenar la situación interna.

Por último, confirmó que ya realizó presentaciones judiciales con asesoramiento legal y que el conflicto continuará por esa vía, aunque insistió en la necesidad de una intervención administrativa para evitar que la situación “se agrave aún más”.

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