El cardiólogo Lucio Barbero explicó las principales causas de los accidentes cerebrovasculares, la importancia de controlar la presión arterial y los hábitos que ayudan a prevenirlos. También advirtió sobre la necesidad de investigar los episodios isquémicos transitorios y no atribuirlos únicamente a problemas neurológicos.

En diálogo con Radio La Ciudad 94.7, el cardiólogo Lucio Barbero brindó recomendaciones para prevenir los accidentes cerebrovasculares (ACV) y destacó que los cuidados para reducir el riesgo de un infarto de miocardio también contribuyen a proteger la salud cerebral.

El especialista explicó que existen dos tipos principales de ACV. El isquémico se produce cuando un vaso sanguíneo se obstruye e impide que la sangre llegue a una zona del cerebro, mientras que el hemorrágico ocurre cuando un vaso se rompe y provoca una hemorragia. Según indicó, los isquémicos representan entre el 80% y el 90% de los casos, mientras que los hemorrágicos son menos frecuentes, pero pueden tener consecuencias más graves.

El control de la presión arterial es fundamental

Barbero remarcó que la prevención es una herramienta central para reducir los riesgos, aunque aclaró que mantener la presión arterial controlada no garantiza que una persona nunca vaya a sufrir un ACV.

En ese sentido, señaló que la hipertensión es uno de los principales factores de riesgo y sostuvo que una proporción importante de las personas que reciben tratamiento no logra mantener valores adecuados de presión arterial.

Por eso, recomendó realizar controles médicos periódicos, seguir las indicaciones profesionales y no abandonar la medicación sin consultar con el médico.

Alimentación, sueño y actividad física

El cardiólogo destacó tres hábitos esenciales para cuidar la salud cardiovascular y cerebral: mantener una alimentación equilibrada, dormir lo suficiente y realizar actividad física de manera regular.

Respecto de la alimentación, aconsejó priorizar las comidas preparadas en el hogar y reducir el consumo de productos envasados, enlatados y ultraprocesados.

También hizo hincapié en la importancia del descanso nocturno. Explicó que el sobrepeso y la obesidad pueden favorecer problemas respiratorios durante el sueño, como la apnea, que interrumpe el descanso y provoca despertares frecuentes.

Ante las dificultades para dormir, recomendó evaluar las posibles causas antes de recurrir a

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