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En diálogo con Radio La Ciudad 94.7, el concejal Pablo Herrera explicó los principales aspectos de un proyecto de ordenanza que propone incrementar las multas para quienes arrojen residuos en espacios públicos, formen microbasurales o realicen quemas de basura.
Herrera señaló que la iniciativa surge a partir de una problemática planteada de manera recurrente por vecinos de distintos barrios de la ciudad, quienes advierten la aparición constante de basurales en terrenos baldíos, espacios públicos y sectores que ya fueron intervenidos y limpiados por el municipio.
El concejal sostuvo que es necesario avanzar con medidas contundentes frente a quienes mantienen estas prácticas y, al mismo tiempo, reconocer y fortalecer el trabajo que realizan diariamente los inspectores municipales.
El proyecto contempla incrementar los valores establecidos en el Código de Faltas para las infracciones vinculadas con el arrojo y la quema de residuos. Las sanciones podrían alcanzar montos cercanos a $1,5 millones, dependiendo de la infracción y de lo que finalmente establezca la normativa.
Herrera destacó que los inspectores municipales recorren distintos sectores de la ciudad, labran actas y notifican a vecinos que dejan restos de poda, escombros o residuos en veredas y espacios públicos.
También señaló que se realizan controles sobre terrenos baldíos, identificando a sus propietarios e intimándolos a realizar la limpieza correspondiente. En determinados casos, el municipio puede ofrecer el servicio de limpieza con cargo al propietario.
“Estamos tratando también de poner en valor el trabajo que está haciendo el empleado municipal”, explicó Herrera.
Uno de los puntos planteados por el concejal es la necesidad de mejorar los mecanismos de control para evitar que los microbasurales vuelvan a aparecer después de los operativos de limpieza.
Herrera propuso analizar la posibilidad de articular el trabajo de las distintas áreas municipales con organismos como el 911, la Policía e Internet para Todos, con el objetivo de incorporar herramientas tecnológicas que permitan detectar y registrar rápidamente nuevas infracciones.
El objetivo es que, cuando se detecte la formación de un microbasural en un lugar que recientemente fue intervenido, el municipio pueda actuar con mayor rapidez.
El concejal recordó que existen sectores donde se realizaron numerosos operativos de limpieza y que, pese a los trabajos efectuados, los residuos vuelven a acumularse.
“Esto no va a haber municipio que aguante si todos hacemos lo que queremos, revolvemos la bolsa de basura para cualquier lado”, afirmó.
Herrera planteó además la posibilidad de fortalecer las herramientas digitales disponibles para que los vecinos puedan denunciar infracciones.
En ese sentido, mencionó la aplicación municipal “Money Digital” y consideró necesario evaluar su actualización o mejorar su difusión para que la comunidad conozca la posibilidad de utilizarla.
La idea es que, ante una infracción, los vecinos puedan tomar una fotografía y enviarla mediante la aplicación. Esa información, explicó, podría ingresar georreferenciada al sistema municipal y generar una acción concreta por parte de las áreas correspondientes.
De esta manera, se busca que la comunidad pueda participar activamente en el control y contribuir a detectar situaciones de arrojo ilegal de residuos, quema de basura y formación de microbasurales.
Consultado sobre el destino de los fondos recaudados mediante las nuevas multas, Herrera señaló que la propuesta contempla que esos recursos sean utilizados para reforzar el área de Inspectoría.
El concejal mencionó la necesidad de contar con combustible, insumos, equipamiento y herramientas tecnológicas que permitan mejorar el trabajo de los inspectores en los distintos barrios.
De esta manera, el objetivo sería generar un esquema en el que las sanciones económicas también contribuyan a fortalecer los mecanismos de prevención y control de la problemática.
Herrera insistió en que la solución al problema de los microbasurales no depende exclusivamente del municipio y remarcó la importancia de generar un mayor compromiso ciudadano.
En ese sentido, recomendó separar los residuos en origen, aprovechar los materiales orgánicos para la elaboración de compost y disponer la basura domiciliaria en bolsas y dentro de los horarios establecidos para la recolección.
También recordó que los restos de poda y escombros deben trasladarse al Centro de Transferencia ubicado en el Autódromo, ya sea mediante un vehículo particular, un flete o los servicios de personas que realizan tareas de traslado.
Durante la entrevista, el concejal relató además una situación que observó mientras circulaba en bicicleta por la zona del Tajamar, donde vio a una vecina arrojar una bolsa de basura hacia el cauce.
El episodio, sostuvo, refleja la necesidad de profundizar el trabajo de concientización ambiental y sanitaria.
Herrera reconoció que la problemática de los residuos y los microbasurales atraviesa a distintas gestiones municipales y representa un desafío difícil de resolver.
Comparó el trabajo cotidiano con un partido de fútbol que se juega todos los días: mientras el municipio limpia y recupera espacios, nuevos residuos pueden volver a aparecer si no existe un compromiso de la comunidad.
“La basura se genera todos los días, se recolecta todos los días, se vuelve a generar todos los días y se vuelve a recolectar todos los días”, sostuvo.
Por ello, consideró que las acciones institucionales deben estar acompañadas por un cambio de conducta de los vecinos para evitar que los residuos terminen nuevamente en espacios públicos, cauces y sectores donde representan un riesgo ambiental y sanitario.
El proyecto será analizado en la Comisión de Servicios Públicos del Concejo Deliberante, donde se buscará articular la iniciativa con las distintas áreas municipales y avanzar en herramientas que permitan mejorar la prevención, el control y la respuesta ante la aparición de microbasurales.
Columna deportiva de Luca Viano en Radio La Ciudad...