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El secretario Académico de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR), Andrés Vera, analizó la situación del desgranamiento estudiantil en la institución y explicó que el porcentaje de alumnos que no continúa sus estudios se ubica entre el 40% y el 45%, una cifra levemente inferior al promedio nacional, aunque reconoció que continúa siendo una problemática compleja.
Durante una entrevista en Radio La Ciudad, Vera aclaró que el término correcto es "desgranamiento" y no "deserción", ya que hace referencia a los estudiantes que se inscriben, cursan un año y luego desaparecen del sistema universitario sin registrar actividad académica al ciclo siguiente.
"El último anuario nacional refleja una tasa cercana al 50% entre universidades públicas y privadas. Nuestra universidad está por debajo de ese número, pero forma parte de esa media nacional", explicó.
El funcionario sostuvo que no existe una única explicación para este fenómeno, aunque señaló que el contexto económico tiene una fuerte incidencia.
"La universidad es gratuita, pero estudiar implica otros costos: transporte, materiales, alimentación y tiempo. Muchas familias deben priorizar gastos y eso termina impactando en la continuidad de los estudios", indicó.
Además, mencionó que muchos estudiantes deben combinar trabajo y estudio para sostenerse económicamente, una realidad que dificulta mantener la regularidad académica.
"Hoy más del 60% de quienes ingresan seguramente trabajan mientras estudian. Eso hace mucho más difícil cumplir con las exigencias de una carrera universitaria", afirmó.
Vera explicó que otra de las variables que inciden en el abandono es la elección vocacional.
"Muchos ingresan pensando que una carrera era lo que querían estudiar y, cuando comienzan a cursarla, descubren que no responde a sus expectativas", señaló.
También destacó que las carreras de ciencias duras, como las ingenierías, históricamente presentan menores niveles de ingreso y mayores dificultades para sostener la matrícula en comparación con las carreras de ciencias sociales y humanas.
El secretario Académico aseguró que la UNLaR trabaja permanentemente en estrategias para mejorar la permanencia de los estudiantes y reducir el desgranamiento.
"Cada departamento académico desarrolla políticas de retención, acompañamiento y planificación para contener a los alumnos. Sin embargo, muchas de las causas son externas a la universidad y escapan a nuestra posibilidad de intervención", sostuvo.
A pesar de este escenario, Vera destacó que durante 2026 la universidad registró un incremento importante en la cantidad de aspirantes y nuevos estudiantes, un dato que consideró alentador y que será objeto de análisis.
"La universidad sigue siendo una gran oportunidad para miles de jóvenes. Creemos que la formación es la principal herramienta para enfrentar el futuro y mejorar las posibilidades de desarrollo personal y profesional", concluyó.