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En diálogo con Radio La Ciudad, De Leonardi explicó que aún no hubo una reunión entre los distintos sectores del transporte para analizar el planteo, aunque sostuvo que cualquier decisión deberá ser consensuada entre todos los permisionarios.
"Los números son muy complicados y el sector está bastante golpeado. No tenemos aumento desde octubre o noviembre del año pasado y todavía este año no se trató ninguna actualización tarifaria", señaló.
No obstante, remarcó que un incremento en este contexto podría afectar aún más la actividad.
"Personalmente lo veo difícil. La situación económica es complicada y además tenemos una crisis de movilidad producto de la falta de controles sobre las aplicaciones", afirmó.
De Leonardi volvió a cuestionar el funcionamiento de plataformas como Uber, Didi y Maxim, al considerar que operan sin cumplir con los requisitos exigidos al transporte habilitado.
Sostuvo que existe una importante falta de controles municipales y aseguró que muchas aplicaciones no respetan las condiciones establecidas por la ordenanza vigente.
"El municipio dice que la única aplicación habilitada es Uber, pero tampoco cumplió prácticamente nada de lo que establece la ordenanza. No tiene oficina en La Rioja y hay muchísimos vehículos trabajando sin los controles que sí se les exigen a taxis y remises", expresó.
Además, indicó que los conductores habilitados deben cumplir con requisitos como licencia profesional, seguros específicos y certificados de antecedentes, condiciones que, según dijo, no siempre son verificadas en las plataformas digitales.
El empresario reconoció que las aplicaciones resultan atractivas para muchos usuarios por sus precios promocionales y la facilidad para solicitar un viaje desde el teléfono celular.
Sin embargo, explicó que esas tarifas muchas veces son subsidiadas por las propias empresas tecnológicas.
"Las aplicaciones vienen con precios imposibles de competir porque tienen un respaldo económico enorme. Después de un tiempo manejan los valores como quieren: cuando llueve, cuando hay mucha demanda o incluso según el tipo de teléfono que utiliza el pasajero", sostuvo.
En ese sentido, lamentó que el sector tradicional no haya logrado avanzar en una aplicación propia que permita competir en igualdad de condiciones.
"Intentamos en distintas oportunidades impulsar una aplicación para taxis y remises, pero no prosperó. Hoy la tecnología cambió la forma en que la gente pide un viaje y nosotros necesitamos adaptarnos", afirmó.
Respecto a la posibilidad de solicitar una actualización tarifaria, De Leonardi reiteró que la postura que comparte con varios remiseros es aguardar hasta después de las vacaciones de invierno.
Explicó que durante julio la actividad suele disminuir por el receso escolar y administrativo, por lo que un aumento podría profundizar la caída en la cantidad de viajes.
Además, planteó que sería conveniente esperar los anuncios salariales del Gobierno antes de definir un eventual porcentaje.
"Primero hay que ver cuál será el aumento que recibe la gente. En función de eso podremos analizar qué actualización es posible pedir. No podemos perder de vista que los usuarios son quienes sostienen nuestra actividad", concluyó.