Delfor Brizuela destacó el valor de la identificación forense como herramienta para garantizar derechos humanos
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En diálogo con Radio La Ciudad, la vicepresidenta del cuerpo de bomberos, Tamara Cruz, explicó que el monóxido de carbono es un gas altamente peligroso debido a que no tiene olor, color ni sabor, lo que dificulta su detección y le ha valido el nombre de "asesino silencioso".
La dirigente señaló que durante el invierno aumenta el riesgo de intoxicación debido al uso de estufas a gas, braseros, calefactores a leña, carbón o querosene, especialmente en ambientes cerrados y con escasa ventilación.
Entre los principales síntomas de una intoxicación por monóxido de carbono mencionó dolores de cabeza, mareos, náuseas, somnolencia y debilidad. En casos más graves, la exposición puede provocar pérdida de conocimiento, convulsiones e incluso la muerte. Los grupos más vulnerables son los niños, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades cardíacas o respiratorias.
Cruz destacó que la medida preventiva más importante es garantizar una adecuada ventilación de los ambientes. Para ello recomendó mantener una ventana o abertura parcialmente abierta que permita el ingreso constante de aire fresco y evite la acumulación de gases tóxicos.
En caso de sospechar una intoxicación, indicó que se debe trasladar inmediatamente a la persona afectada a un espacio ventilado, abrir puertas y ventanas, retirar la fuente de calefacción y solicitar asistencia médica de urgencia.
La vicepresidenta de Bomberos también brindó recomendaciones para el correcto mantenimiento de los sistemas de calefacción. En el caso de los aparatos eléctricos, señaló la importancia de verificar el estado de cables, enchufes e instalaciones domiciliarias antes de su utilización.
Además, remarcó que las estufas eléctricas deben conectarse directamente a la red eléctrica y no mediante zapatillas o extensiones, ya que estas conexiones pueden sobrecargarse y generar cortocircuitos o incendios.
Respecto de los calefactores a gas, recordó que la llama debe ser siempre de color azul. Si presenta tonalidades amarillas o anaranjadas, puede indicar una combustión deficiente y la generación de monóxido de carbono.
También recomendó mantener alejados de las fuentes de calor elementos inflamables como cortinas, manteles, muebles o prendas de vestir, y evitar secar ropa sobre las estufas.
Para aquellas familias que utilizan braseros como principal fuente de calefacción, Cruz aconsejó utilizarlos únicamente durante el día y retirarlos completamente de los ambientes antes de dormir.
"Cuando se utiliza un brasero es indispensable mantener una ventilación permanente para garantizar el ingreso de oxígeno y evitar la acumulación de gases peligrosos", explicó.
Finalmente, la representante de Bomberos destacó que hasta el momento no se registró un incremento significativo de intervenciones relacionadas con intoxicaciones por monóxido de carbono ni incendios domiciliarios en la capital riojana, aunque advirtió que históricamente estos incidentes suelen aumentar durante los meses más fríos del año.
Por ello, instó a la comunidad a extremar las medidas de prevención y realizar controles periódicos de los sistemas de calefacción para atravesar el invierno de manera segura.