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Durante una entrevista con Radio La Ciudad, el profesional señaló que este tipo de fechas permiten avanzar como sociedad en la comprensión de las neurodivergencias y derribar prejuicios históricos.
"Mientras más se hable del autismo y de otras condiciones que antes eran un tabú, más posibilidades tenemos de detectar casos a tiempo y mejorar la calidad de vida de los niños y sus familias", afirmó.
Villalba explicó que uno de los factores más determinantes para la evolución de los niños con TEA es la detección temprana.
Según indicó, el cerebro infantil posee una gran capacidad de adaptación y aprendizaje durante los primeros años de vida, por lo que las intervenciones realizadas en esa etapa suelen tener mejores resultados.
"Cuanto más precoz es el diagnóstico, mejores son las posibilidades de evolución porque el cerebro tiene una enorme neuroplasticidad", sostuvo.
El especialista detalló algunos de los signos que pueden motivar una consulta profesional.
Entre ellos mencionó dificultades en la comunicación y el lenguaje, problemas para interactuar socialmente con otros niños, conductas repetitivas y determinadas alteraciones sensoriales.
"Hay chicos que presentan aleteo de manos, caminan en puntas de pie, se tapan los oídos, corren en círculos o tienen una sensibilidad muy elevada a los sonidos, las texturas o determinados alimentos", explicó.
Además, indicó que la hipersensibilidad sensorial puede provocar situaciones de malestar significativo ante estímulos que para otras personas resultan habituales.
Consultado sobre recientes episodios de discriminación hacia personas con autismo, Villalba consideró que la sociedad todavía tiene desafíos importantes en materia de inclusión.
En ese sentido, remarcó la necesidad de comprender que determinadas conductas o herramientas utilizadas por personas con TEA no son caprichos, sino mecanismos para reducir el estrés o el sufrimiento que les generan ciertos estímulos.
"La comunidad debe entender que algunas situaciones que para nosotros representan una molestia menor pueden generar dolor o angustia en una persona con hipersensibilidad sensorial", señaló.
Para el profesional, uno de los principales desafíos pendientes continúa siendo el acceso a terapias y equipos interdisciplinarios especializados.
"Sabemos que los chicos con tratamiento evolucionan muy bien, pero todavía hay muchas familias que no logran acceder a las prestaciones necesarias", advirtió.
En ese contexto, destacó el trabajo que distintas instituciones realizan en el interior provincial para acercar atención a niños y adolescentes que viven lejos de los grandes centros urbanos.
Durante la entrevista, Villalba también comentó que actualmente participa de una investigación vinculada al uso de cannabidiol en pacientes con autismo, desarrollada junto a la Universidad Nacional de La Rioja.
Además, recientemente realizó una capacitación en estimulación magnética transcraneal en Dinamarca y participó del Congreso Mundial de Neuromodulación realizado en Lisboa, Portugal.