El oncólogo del Centro Oncológico Riojano Integral (CORI) destacó la importancia de los controles periódicos a partir de los 50 años y remarcó que el diagnóstico precoz es clave para tratar exitosamente la enfermedad.
En el marco del Día Mundial del Cáncer de Próstata, el médico oncólogo Luis Kaen, integrante del Centro Oncológico Riojano Integral (CORI), resaltó la importancia de los controles preventivos y aseguró que la detección temprana es la herramienta más eficaz para combatir esta enfermedad, una de las más frecuentes entre la población masculina.
“El cáncer de próstata es el cáncer que con mayor frecuencia afecta a los hombres después del cáncer de pulmón. Cuando se detecta de manera temprana, se convierte en una enfermedad altamente tratable y, en la mayoría de los casos, curable”, afirmó el especialista.
La importancia de los controles
Kaen explicó que los hombres deberían comenzar los controles preventivos entre los 50 y 55 años. Sin embargo, aclaró que quienes tengan antecedentes familiares deben iniciar el seguimiento médico antes.
“Si existe un antecedente familiar de cáncer de próstata, se recomienda comenzar los controles cinco años antes de la edad en la que ese familiar fue diagnosticado”, indicó.
Entre los estudios fundamentales para la detección temprana mencionó la ecografía prostática y el análisis del Antígeno Prostático Específico (PSA), un marcador sanguíneo utilizado para detectar alteraciones en la glándula.
Asimismo, explicó que el examen físico realizado por el urólogo continúa siendo una herramienta importante, aunque actualmente los estudios complementarios permiten una evaluación mucho más precisa.
Cuáles son los síntomas de alerta
El especialista señaló que algunas manifestaciones pueden servir como señales de advertencia y justificar una consulta médica.
“Levantarse varias veces durante la noche para orinar, notar dificultades para vaciar la vejiga o una disminución en la fuerza del chorro urinario son síntomas que merecen una evaluación profesional”, explicó.
No obstante, aclaró que estas alteraciones no necesariamente significan la presencia de cáncer, ya que muchas veces responden a un crecimiento benigno de la próstata, muy común con el paso de los años.
Derribando mitos
Durante la entrevista, Kaen también hizo referencia a uno de los mitos más frecuentes relacionados con la salud prostática: el temor de algunos hombres a que los controles o tratamientos afecten su vida sexual.
“No tiene nada que ver una cosa con la otra. Incluso una persona que haya sido operada de la próstata puede continuar teniendo actividad sexual. Son situaciones completamente diferentes”, afirmó.
El médico explicó que algunas alteraciones pueden estar asociadas a tratamientos hormonales específicos o al envejecimiento natural, pero no a los estudios preventivos que permiten detectar la enfermedad a tiempo.
Tratamientos con altas tasas de éxito
Kaen detalló que cuando el cáncer permanece localizado únicamente en la próstata, los tratamientos disponibles ofrecen excelentes resultados.
“Actualmente, la radioterapia tridimensional permite controlar la enfermedad en alrededor del 98% de los pacientes. En algunos casos también puede indicarse una cirugía, dependiendo de las características particulares de cada situación”, señaló.
Cuando el cáncer se encuentra en etapas más avanzadas y ya afecta tejidos cercanos o presenta metástasis, existen tratamientos específicos que permiten controlar la enfermedad y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Hábitos saludables y prevención
Finalmente, el oncólogo insistió en la importancia de adoptar hábitos saludables para reducir los factores de riesgo asociados al desarrollo de distintos tipos de cáncer.
Entre las principales recomendaciones mencionó mantener una alimentación equilibrada, rica en fibras y baja en grasas, realizar actividad física regularmente, evitar el sedentarismo y abandonar el consumo de tabaco.
“El cigarrillo también aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de próstata. Por eso es fundamental mantener hábitos saludables y cumplir con los controles médicos periódicos”, advirtió.
Como mensaje final, Kaen remarcó que la prevención continúa siendo la principal herramienta para enfrentar la enfermedad.
“Cuando el diagnóstico llega a tiempo, las posibilidades de curación son muy altas. Por eso es fundamental perder el miedo a los controles y consultar al médico de manera periódica”, concluyó.