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La crisis que atraviesa la industria textil continúa profundizándose en La Rioja. Así lo advirtió el secretario general de FONIVA, Gustavo Castro, quien confirmó el cierre de una nueva empresa del sector y alertó sobre el delicado panorama que enfrentan las fábricas que aún permanecen en actividad.
El último caso corresponde a la firma Big Moy, dedicada a la confección de indumentaria femenina, que cerró sus puertas dejando sin empleo a unos 20 trabajadores, entre personal de producción y administrativo.
“Lamentablemente ya son siete las empresas del rubro de la confección que cerraron en los últimos dos años. La caída del consumo y la disminución de los pedidos de las marcas para las que trabajaban hicieron imposible sostener la actividad”, explicó el dirigente sindical.
Castro señaló que la situación responde a una combinación de factores que afectan a toda la cadena productiva. Entre ellos mencionó la pérdida del poder adquisitivo de la población, la caída de las ventas de indumentaria y el incremento de las importaciones de prendas terminadas.
“Las pocas prendas que hoy se venden son importadas y llegan a precios con los que es imposible competir. Además, la ropa dejó de ser una prioridad para muchas familias que tienen otras necesidades más urgentes”, sostuvo.
Desde FONIVA indicaron que las 15 empresas de confección que continúan operando en la provincia atraviesan dificultades similares, aunque algunas cuentan con mayor capacidad para sostenerse frente a la crisis.
El dirigente advirtió además que el impacto no se limita a las fábricas de confección, sino que también alcanza a las empresas textiles dedicadas a la producción de hilados y telas.
“Si las empresas de confección dejan de producir, también dejan de comprar tela e hilado. Es una cadena que termina generando más problemas y más desempleo”, afirmó.
Respecto al cierre de Big Moy, Castro destacó que se logró un acuerdo para garantizar el pago del 100 por ciento de las indemnizaciones correspondientes a los trabajadores afectados.
“Siempre apelamos al diálogo y a la responsabilidad empresarial. En este caso hemos acordado que todos los trabajadores cobren la totalidad de sus indemnizaciones”, explicó.
Por otra parte, señaló que varias de las empresas que siguen en funcionamiento buscan alternativas para sostener la actividad mediante la reconversión productiva.
“Muchas fábricas ya no están haciendo los productos que elaboraban históricamente y comenzaron a fabricar indumentaria de seguridad para fuerzas policiales o de seguridad. Es una forma de mantenerse activas en un contexto muy complejo”, indicó.
Finalmente, el titular de FONIVA expresó su preocupación por el escenario actual y manifestó su deseo de que el sector pueda recuperar cierta estabilidad en los próximos meses para evitar nuevas pérdidas de puestos de trabajo en el Parque Industrial riojano.