El coordinador del Observatorio de la Realidad Educativa y Social de la Universidad Nacional de Chilecito, Gabriel Pizarro Levi, analizó el complejo escenario social que atraviesan las escuelas en La Rioja y el país, marcado por amenazas, episodios de violencia y un creciente malestar en adolescentes.

Desde el espacio académico, explicó que el fenómeno actual no responde a hechos aislados, sino a una dinámica social más amplia que se viene profundizando en las últimas semanas. “Lo que estamos viendo es un proceso contagioso que se amplifica a través de las redes sociales”, señaló.

Según detalló, estas plataformas no generan el problema en sí, pero sí funcionan como un canal que permite replicar conductas y amplificar su alcance. En ese sentido, advirtió que muchas de las amenazas detectadas en distintas instituciones educativas responden más a una lógica de imitación y búsqueda de visibilidad que a una intención concreta de ejercer violencia.

El especialista remarcó que este escenario se ve agravado por un contexto de malestar social, influido por factores económicos, políticos y culturales. A esto se suma —indicó— la exposición constante de los jóvenes a contenidos violentos y la necesidad de validación en entornos digitales.

“Hoy la visibilidad muchas veces se construye desde la provocación o el conflicto, y eso tiene un impacto directo en los comportamientos”, explicó.

Pizarro Levi también subrayó que la problemática no puede atribuirse únicamente al ámbito escolar. “La escuela es el último espacio de contención, pero el problema es más amplio e involucra a la familia, al contexto social y a los cambios culturales”, afirmó.

En ese marco, llamó a abordar la situación de manera integral, con la participación de distintos actores sociales, instituciones y especialistas, para evitar que estas conductas escalen a hechos de mayor gravedad.

“La clave está en intervenir a tiempo y entender que se trata de un fenómeno complejo que requiere respuestas coordinadas”, concluyó.

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