La secretaria de Trabajo de la provincia, Myriam Espinosa, trazó un panorama crítico sobre la situación laboral en La Rioja y advirtió que el escenario para las empresas, especialmente las textiles, es “muy difícil” y “nada alentador”.

Espinosa señaló que, ante la falta de liquidez, varias empresas solicitaron prórrogas para el pago del aguinaldo y acordaron con los sindicatos alternativas que incluyen el cobro en enero, el fraccionamiento de vacaciones o el pago de complementos en los primeros meses del año. Sin embargo, advirtió que algunos pedidos para diferir pagos hasta marzo o abril resultan excesivos, por lo que desde la Secretaría se analizan caso por caso en busca de soluciones intermedias.

En ese contexto, confirmó el cierre de la planta de confección de la firma Hilados, una de las unidades productivas del grupo en la provincia. Aclaró que no se trata del cierre total de la empresa, ya que Hilados cuenta con tres plantas en La Rioja y las otras continúan funcionando, con alrededor de 350 personas empleadas. La unidad que cerró había sido inaugurada en la primera gestión del actual gobernador y, en su mejor momento, llegó a emplear a unas 140 personas.

Actualmente, en la planta de confección trabajaban 58 personas, quienes serán desvinculadas y cobrarán el 100 por ciento de sus indemnizaciones. Solo cuatro empleados permanecerán de manera transitoria para concretar el cierre administrativo de la unidad. Según explicó Espinosa, la planta se dedicaba principalmente a la confección de lencería y ropa deportiva, pero no logró sostenerse ante la caída de ventas y el complejo contexto económico. El grupo empresario también cuenta con plantas en Catamarca y Tucumán, donde la situación es similar.

Consultada sobre el impacto general en el empleo durante 2025, la funcionaria detalló que en lo que va del año cerraron o redujeron significativamente su actividad empresas como Solartec, Victoria Outdoor, Vulcalar en Sanagasta y la planta de confección de Hilados. Además, recordó que otras firmas continúan operando pero con dotaciones reducidas.

Espinosa remarcó que la mayoría de las empresas atraviesan un presente marcado por la incertidumbre y el “día a día”, sin previsiones claras para los meses de verano. En particular, alertó sobre la situación del sector textil, al que consideró uno de los más golpeados por la apertura de importaciones. “Para la provincia es letal en términos de fuentes de trabajo”, sostuvo, y explicó que ingresan productos de países donde no existen paritarias ni condiciones laborales equivalentes, lo que permite precios bajos para el consumidor pero afecta directamente al empleo local.

A esto se suma, según indicó, la fuerte caída del consumo. El aumento sostenido de tarifas y costos básicos lleva a las familias a priorizar alimentos y salud, relegando la compra de indumentaria y calzado. “Eso se traduce en menos ventas y en empresas que, pese a buscar alternativas, no logran sostener su actividad”, afirmó.

Finalmente, la secretaria de Trabajo se refirió a las reformas laborales impulsadas a nivel nacional. Consideró que es necesaria una actualización de la legislación por los cambios tecnológicos y la expansión del teletrabajo, pero advirtió sobre los alcances del proyecto del Ejecutivo. Como ejemplo, mencionó la intención de eliminar el pago de horas extra para reemplazarlas por un banco de horas compensables con francos, una medida que, según dijo, genera preocupación. “Todo dependerá del análisis y la decisión que tomen diputados y senadores”, concluyó.

 
 

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